¡Ayudemos al Campeón!

 

El campeón de peso pluma de los años 70 José Jiménez Jara, requiere urgente ayuda solidaria de los machaleños.

El campeón de peso pluma de los años 70 José Jiménez Jara, requiere urgente ayuda solidaria de los machaleños.

Los jóvenes no tienen idea de quién se trata este personajes, los que pasamos de los 50 años de edad lo recordamos como el Primer Campeón Binacional de Boxeo Peso Pluma que deslumbró en este deporte que en Machala, tuvo su época de oro. José Jiménez Jara, así se llama, ahora deambula por las calles de la ciudad en busca de la ayuda de amigos, autoridades que lo conocieron, él esta caído en desgracia. Aquí les cuento su historia.

 

HISTORICO
“En el cuarto round lo tenía malogrado, mi adversario entró debilitado y desconcertado. Mis compañeros y el público viendo que la pelea estaba a mi favor comenzaron a gritar y a ovacionarme. Esos gritos me entusiasmaron, Sonó la campana. Entré al ring, lo esperé, medí la distancia, lo engañe con movimientos de mi cuerpo y le asesté furibundo jap de izquierda en la cara y cayó. Mi contrincante se quiso parar, lo hizo por segundos, pero no pudo recuperarse, se quedó en la lona.
El Coliseo de Tumbes, era toda una fiesta, mis amigos subieron al ring, me alzaron en peso. Me dieron un cuadro con un escrito que decía “Al campeón de novatos peso pluma Ecuador y Perú”, así comienza la historia del Campeón Jiménez, recordando aquella hazaña que lo catapultó como el mejor boxeador peso pluma que existió en la provincia de El Oro.

 

SUS INICIOS
José Rosendo Jiménez Jara, que en la plenitud de su juventud sus amigos lo apodaron “El bananito orense” nació el 9 de diciembre de 1939 en la ciudad de Santa Rosa, hijo de Luis Jiménez y Rosa Jara, que llegaron a Machala y se radicaron por el sector donde hoy queda el barrio Velasco Ibarra. Terminó la primaria recibiendo clases del conocido profesor Ordóñez; la secundaria no porque acompañó a su padre al trabajo en el “porrón” apilando café y arroz, y en la recolección de cangrejos en el manglar de Puerto Jelí

Hace 77 años vino al mundo en una época de desgracias y necesidades para los ecuatorianos; fue creciendo y entre las actividades que realizó para ayudar a su padre fue tumbar naranjas y cosechar café para la señora Martha Nieto (+) ganando 10 sucres a la semana.
El box en la provincia de El Oro, se lo practicaba primero a puñete limpio por los años de 1945, hasta que en 1950 llegaron los primeros guantes de cuero de vaca importados de Panamá y de los Estados Unidos.
Al protagonista de esta historia siempre le fascinó el deporte rudo y tuvo la suerte de entrenar box con el “negro Chololo” y el campeón Valarezo, en el coliseo santarroseño que estuvo ubicado donde hoy se levanta el moderno mercado.

 

EL APOYO
En Machala, por los años de 1955 también se practicaba el buen boxeo que todos los días en Radio Vía era apoyado y comentado en el programa deportivo del experto periodista Carlos Bravo Flores. Como el box tenía importancia en Machala y el trabajo de los embarques de banano en Puerto Bolívar, vivía su época de oro, Jiménez Jara, atraído se vino a vivir a Puerto Bolívar; lo mismo hizo el Campeón Nacional de Box Oswaldo Fernández (+) (padre del futbolista Angel “cuchillo” Fernández Espinoza), quien con el apoyo del Sindicato Único en Embarques de Frutas (Sutef), armó una pequeña academia de boxeadores.

Los boxeadores, cada año, en las fiestas aniversarias del Sutef (mes de noviembre) y de Puerto Bolívar (mes de Julio) mostraban sus destrezas y habilidades en toda la esquina de almacén Quezada Hnos, donde se instalaba el cuadrilátero; los combates se daban en medio del entusiasmo de los participantes y la alegría el pueblo que iban a divertirse, mientras que diagonal al lugar estuvo ubicado (hoy Sub Centro de Salud) el salón Primero de Mayo del señor Martínez, donde Desiderio Sanabria, el “muelón” Bohórquez, Agucho de la Cruz y otros mascaban el aguardiente de contrabando.

 

La Federación Deportiva de El Oro, que funcionó en la vieja casa donde hoy está el hotel Reina Paccha, se interesó en fomentar este deporte entregando la responsabilidad de armar una academia de box en la ciudad al periodista Carlos Bravo Flores, quien con la valiosa ayuda honesta y correcta de los jóvenes periodistas Augusto Maldonado Bustamante y Otto Ramón Álvarez García (+), comenzaron a reunir ayuda de los comerciantes y personas particulares para desarrollar el box, entre ellos el señor Villegas, propietario de Comercial Marconi que donaba uniformes.

 

Se armó el Comité de Box, presidido por Bravo Flores, quien lo primero que hizo fue entablar diálogo con Oswaldo Fernández, Campeón Nacional de Box, peso pesado para escoger a los novatos que pasaron a practicar en la esquina de las calles Arízaga y Ayacucho, donde se había construido una pequeña piscina.
En ese lugar el Sistema Interamericano de la Salud, cavó un pozo profundo para buscar agua, que al ser examinada no fue apta para el consumo, dejaron el lugar donde la Junta de Reconstrucción de El Oro con los donativos del Coronel Eudoro Naranjo, construyó una piscina (hoy Coliseo Otto Alvarez G.) que estuvo bajo el cuidado del popular “Panchito” el guatero.
Allí entrenaron muchos jóvenes machaleños como Pancho Barrezueta, el “negro” Angelito Quiñónez, el “chino” Cow, Pedro Ramos, el “Cholo” Zapata, el “perro” Salcedo que fue campeón nacional Peso Pluma, título que lo ganó sin pelear porque su contrincante no se presentó.

 

EL CAMPEON MOSCA
En ese grupo destacó José Rosendo Jiménez Jara, un joven que por su pequeña estatura y habilidad para golpear al rival en el argot popular se lo identificó como “Bananito Orense”.
El viernes 6 noviembre de 1967 fue apadrinado por el periodista Severo García González (+) para que viaje a Tumbes como parte de la delegación de boxeadores ecuatorianos entre ellos Jaime Rosales, Cabrera, Jorge Ledesma y el famoso “Vaca Muca” de Puerto Bolívar, que enfrentarían a similares del Perú.

El único triunfador de aquella histórica noche fue “Bananito Orense” peso mosca que con 118 libras derribó a su rival el campeón nacional del Perú, llamado Abel Patiño Muñoz, a quien le ganó por kot en cuarto round.

Fue una noche inolvidable y de luces para este diminuto boxeador que con sus puños de dinamita tuvo la facilidad de golpear en la quijada del contrincante y rematar con jap de izquierda. Aquella memorable pelea José Jiménez, lo recuerda así:
“En el primer round lo estudié, tome distancia y vi que siendo más grande de estatura que yo, lo provocaba para que me busque. Yo pegaba fuerte con mi brazo izquierdo y el rápidamente respondía con su derecha. Terminamos empate.
El segundo round fue fácil para mí. Lo vi flaquear en el movimiento y aproveché para cerrarlo en un esquinero varias veces y darle un concierto de jap de derecha al estómago y otros con la izquierda justo en la quijada.
Para el tercer round lo sentí que estaba cansado, muy seguido abrazaba mi cuerpo para que no le pegue. Me le zafaba y aprovechaba para con la zurda darle. Se abrió aproveche para darle un derechazo en la frente y cayó al suelo.
En el cuarto round lo tenía malogrado, entró debilitado y desconcertado. Mis compañeros y el público viendo que la pelea estaba a mi favor comenzaron a gritar y a ovacionarme. Esos gritos me subieron el calor de mi sangre y salí al ring.
Lo esperé, medí la distancia, lo engañe con movimiento de mi cuerpo y le asesté furibundo jap de izquierda en la cara y cayó al suelo. Mi contrincante se quiso parar, lo hizo por segundos, insistió en recuperarse pero quedó en la lona noqueado.
El Coliseo era toda una fiesta, hasta los peruanos me aplaudieron por lo rápido de mis movimientos, mis amigos subieron al ring, me alzaron en peso. Los organizadores me dieron un cuadro con un escrito que decía “Al campeón de novatos peso pluma Ecuador y Perú”. Fue el día más feliz en mi carrera deportiva”, recuerda ahora el anciano campeón.

 

SU TRAGEDIA
Parecía que el box le prometía nuevas satisfacciones y fue Gabriel Murillo, quien lo escogió para que junto a Pedro y Pancho Ramos, represente a la provincia de El Oro en el Torneo Guantes de Oro en Guayaquil, donde ganó y salió campeón en su categoría.
Entre los años de 1961 a 1965 trabajó como cargador de racimos de banano para la Cía, Standard Fruti, donde sufrió fatal accidente que le daño totalmente el brazo izquierdo.
Allí termino su carrera y las glorias del boxeo; probó suerte en la Municipalidad de Machala, donde fue enrolado en 1981 a 1989 en la Planta de Agua Potable. También trabajó en la Gobernación de El Oro, vendiendo copias de los Registros Oficiales y hasta en el ex Banco Nacional de Fomento con Demetrio Peña (Gerente) Roberto Cubillos, Carlos Morocho, Iván Echeverría donde laboró como Alguacil durante 5 años.

Desde 1980 hasta la fecha José Jiménez “El Bananito Orense”, soporta varias desgracias: el incendió de su casita del barrio 18 de Octubre; se le fue su esposa; tiene un hijo sin piernas producto de un accidente de tránsito; dos niñas enfermas son atendidas por este ex deportista que no tiene trabajo fijo, sobrevive de la solidaridad de sus generosos y compasivos viejos amigos.

 

AYUDARLO
El campeón Jiménez, todos los días camina sin rumbo por las calles de Machala, viejo y sin trabajo, su destartalada casita ubicada en la calle 14ava y Pasaje está cuarteada, a punto de caerse, no tiene cama ni colchón en que dormir, carece de una cocina adecuada y como tampoco tiene vajillas a veces no come, no tiene ropa para vestirse él o sus hijas que también están enfermas requieren de medicina.
En verdad su situación de vida no es digna, por lo que pido a aquellas personas que disfrutaron de sus hazañas boxísticas en los años 60 y 70 y a la nueva generación de machaleños extender la mano generosa para este ser humano que a gritos pide ayuda.
Me ha dicho que una dama le regaló un pequeño teléfono celular cuyo número es el 0980161114 mediante el cual pueden ubicarlo y entregarle las colaboraciones.
Este personaje que vistió de gloria a la ciudad y la provincia, es otro de los personajes desconocidos que tuvo la ciudad y que nadie se acuerda de ellos.
Por favor ayuden al campeón.

 

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